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Esta es la traducción de un capítulo del clásico de Edgar Hunt sobre la flauta de pico reseñado en la bibliografía. Con ejemplar claridad ( y sin ecuaciones) explica el por qué y el por cómo de la enrevesada digitación de la flauta de pico y de sus implicaciones acústicas.
Misterium resolutum, felix fistulator.


 

La digitación de la flauta de pico

La digitación de la flauta de pico no ha cambiado mucho desde el siglo XVI hasta nuestros días. Para entender cómo funciona tenemos que fijarnos en los principios acústicos del instrumento y ver cómo se comporta el aire en el tubo sonoro.

Al soplar en el canalillo formado por el bloque y la pared interior del pico de la flauta, el soplo del músico se dirige contra la arista del bisel del instrumento, lo cual provoca unas vibraciones que se pueden oír. Estas vibraciones se transmiten al aire que se encuentra en el tubo de la flauta. Aquí encontramos la primera regla : ”más largo es el tubo, más grave será el sonido”. Al tapar todos los agujeros para obtener el Fa grave de la flauta contralto, se usará toda la largura del tubo. Al levantar un dedo para el Sol, esto equivale a usar un tubo más corto, y así seguidamente. En general, así se produce la primera octava más una nota.

¿Cómo se obtienen el Si bemol, el Fa agudo y el Sol? Observamos el esquema de la vibración en el interior de un tubo.

Es útil comparar lo que se produce en un instrumento de viento (algo que no se puede ver) con las vibraciones de las cuerdas de un violín, un violoncello o una guitarra (algo que sí se puede ver).

La parte libre de la cuerda de un violín es fijada en las dos extremidades, concretamente en los sitios donde pasa por el capotasto y el puente respectivamente: la cuerda vibra según el esquema.

Las cruces marcan los puntos de los nodos, mientras que en el centro está la vibración máxima (llamada vientre). En una flauta de pico no se puede pensar que los nodos de encuentran en el bisel y en la extremidad abierta de la flauta, ya que la propia vibración empieza justo en el bisel. De hecho el punto de reposo (nodo) está más o menos a la mitad del tubo.

Es como si hubiéramos cogido la onda de la cuerda del violín, la hubiéramos cortado por la mitad y hubiéramos pegado las dos mitades punta contra punta en el tubo.

Sin embargo, diréis, estamos bien lejos del Si bemol. Comparado con el Fa grave, se puede observar que la onda del Si bemol ha acortado el tubo y es un poco más pequeña,

pero no se para en el tercer agujero. Se puede imaginar que el dibujo continúa hacia abajo en el tubo, hasta otro nodo imaginario (línea punteada). A esta se la puede llamar vibración terminal.

Coged la cabeza de vuestra flauta, y observad qué nota se obtiene soplando. Alargadla haciendo con vuestra mano como un tubo y veréis como sale una nota más grave. Haciendo esto vosotros influís en la vibración terminal. Volved a montar la flauta. Si destapáis los primeros tres agujeros a partir de abajo (cerrando los otros), obtenéis una nota a medio camino entre un Si y un Si bemol. Dejando el tercero abierto y cerrando todos los otros, habréis bajado esta nota para obtener un buen Si bemol.

Los agujeros de la flauta de pico corresponden a unos tubos de diferente largura como una serie de tubos de órgano, combinados en un solo instrumento. Si cada agujero fuera del mismo tamaño que el diámetro del tubo, entonces la analogía sería perfecta. Pero esto es imposible porqué unos dedos normales no podrían tapar unos agujeros tan grandes; por eso hay que hacerlos más pequeños. Al ser más pequeños harán que las notas sean más graves, algo que se compensa colocándolos más arriba en el instrumento, hacia el bisel.

Los trastes de una guitarra están colocados a intervalos de medio tono en el mástil, y se acercan uno a otro a medida que se avanza en la cuerda hacia el puente. De la misma manera, las distancias entre los agujeros de una flauta de pico tienden a hacer lo mismo (aunque esto se vería mejor si los agujeros no tuvieran forma de cono  invertido y si todo los agujeros tuvieran la misma medida).

Si aplicamos este principio a la flauta de pico, obtenemos la mayoría de los semitono de la octava grave dejando un agujero abierto y tapando los dos siguientes (para bajar la nota abierta). El caso del Si bemol es más evidente, ya que la nota del dedo 4 está ya a medio camino hacia la nota buscada. En el caso del Do bemol (la forma normal de obtener la nota Si natural) el agujero del primer dedo es más bien pequeño, algo que explica cómo, a pesar que normalmente con dos dedos basta, en algunos instrumentos barroco hay que añadir un tercer dedo (el dedo 7 total o parcialmente). Si seguimos hacia arriba, el Re bemol (Do sostenido) requiere a menudo que se tapen dos dedos y medio, utilizando unos de los dobles agujeros de la mano derecha (dedo 6). El Mi bemol está casi afinado (puede que sea un poco demasiado bajo con 0134); cuando llegamos al Fa, hace falta un solo dedo para bajar el Fa sostenido (a partir de la posición 0, añadir el 2); usando un dedo más (023) tenemos la otra forma de obtener el Mi. El dedo 2 de la mano izquierda se usa para el Sol: esto da una buena estabilidad al instrumento y permite controlar la nota. Si el Sol se tuviera que dar con todos los agujeros abiertos, habría que buscar otra forma de sostener el instrumento. El Fa sostenido normal se obtiene añadiendo el dedo 1 al Sol, o sea, bajando la última nota de la primera octava. Por lo que respecta los dos dobles agujeros para el Sol bemol grave y el La bemol grave, basta recordar la regla “más pequeño el agujero, más grave la nota”.

Con esto tenemos la primera octava. Alguna observación sobre la nota fundamental. En la mayoría de los instrumentos de viento, es posible obtener las notas más agudas como armónicos de las notas graves, y la flauta de pico no contradice esta regla. Será útil aquí comparar otra vez la forma de vibración de los instrumentos de cuerda con los de la flauta de pico.

Al igual que la flauta travesera y el oboe, en la flauta de pico también se puede pasar a la octava superior soplando más fuerte ("octaviar"), pero haciendo esto la nota que sale es demasiado alta. ¿Cómo podríamos pues obtener estos armónicos de forma afinada?

Si miramos a los dos primeros esquemas de la derecha de la figura 50, la diferencia más evidente entre ellos es que la forma de la fundamental tiene un nodo a mitad de la largura del tubo, mientras que, en este mismo punto, el primer armónico tiene su vibración máxima. Este fenómeno hace que  podamos ayudar la producción de las notas agudas perturbando el aire en el tubo en las cercanías de este punto, haciendo algo para impedir la formación del nodo. Un ligero escape de aire hacia este punto descolocará el esquema vibratorio lo bastante como para hacerlo saltar de la fundamental al primer armónico, más o menos con la misma presión de aire. Provocaremos el escape pinchando la uña del pulgar en el agujero previsto para este dedo, con solo hacer una abertura muy pequeña y controlable. En una flauta de pico diseñada científicamente deberíamos tener una serie de estos agujeros para el pulgar, cada uno exactamente a mitad de camino de la largura necesaria para cada nota; pero como la naturaleza no nos ha dada más que un solo pulgar, tenemos que conformarnos con un solo agujero situado en un lugar conveniente.

La digitación normal del Fa servirá para todas las ocasiones salvo que para el trino Mi bemol-Fa. En el caso del Sol una digitación de octava no será necesaria a menudo (sólo para los trinos Sol-la y Sol-la bemol). Así pues: la primera octava con armónico será el La, y lo mismo pasa con el Do y el Re.

Hasta aquí no hemos dicho nada del Si bemol, porqué antes tenemos que recordar algo que se produce para la vibración terminal:

Como la onda de la octava es la mitad de corta que la de la fundamental, también la vibración terminal es más corta para la octava que para la fundamental, así que, para producir la nota, será suficiente un solo dedo en lugar de dos . De hecho dos dedos bajarían la nota hasta un La (en realidad, un Si doble bemol). Esto será práctico para hacer el trino Sol-la. Utilizando la misma idea (“dejar un agujero abierto y tapar el siguiente”) nos dará las digitaciones para el Do bemol (Si natural) y el Re bemol (Do sostenido).

En nuestra búsqueda de los armónicos de octava, hemos dejado de lado el la bemol (Sol sostenido). Si probamos a producir un armónico normal de octava a partir de la digitación del Sol grave (0123456), veremos que se obtiene un sonido más alto que un Sol. Si lo subimos más destapando el pulgar y el primer dedo llegaremos a un buen Sol sostenido (23456).

Una particularidad del tubo de la flauta de pico es que reacciona de forma extraña a algunos de los armónicos. La octava Do-Do’ puede que sea justa; pero hemos ya notado que Sol-Sol’ es imposible e incluso el propio La-La’ tiende a ser un poco demasiado alto para la nota superior de algunas flautas. Se puede corregir este inconveniente modificando el cono del tubo en esta zona. La octava siguiente Re-Re’ es ligeramente baja para la nota superior, tanto como para hacer necesario abrir un poco el pulgar al atacar la nota. La otras octavas ya no son viables. La nota siguiente, el Mi agudo no es un armónico de octava, ya que el diámetro de esta parte de la flauta es demasiado ancho en proporción con su largura. Un constructor de órganos sabe que un tubo abierto (así como un diapasón abierto) refuerza la fundamental mientras que un tubo de diámetro estrecho (como los registros de gamba o dulciana) son más ricos en armónicos.

Este Mi agudo sale fácilmente como una doceava (octava más quinta) del la, Si se provoca un escape en dos lugares en vez que uno, para evitar la formación de nodos, a través del pulgar semiabierto y de la abertura del dedo 3. Esta misma digitación se modifica para obtener el Mi bemol, añadiendo el dedo 6 de la mano derecha, y el Fa, abriendo el dedo 2. El Sol agudo es una quinceava (octava más octava) del Sol grave, con escapes en tres lugares (pulgar, dedo 2 y dedo 5).

El terrible Fa sostenido agudo se puede obtener bajando el Sol agudo, subiendo el Mi agudo a un Mi doble sostenido (¡no sorprende que se niega a sonar!) o tapando la extremidad de tubo por medio de la rodilla o de una llave especial. En algunas flautas, la digitación dada por Majer puede ser utilizada.

Las digitaciones alternativas que necesitamos para algunos trinos derivan de la modificación de la nota superior, bajándola de un semitono, o de la propia nota real. Para memorizarlas, será bueno clasificarla en una u otra categoría.

De todo lo dicho se verá que la flauta de pico obedece a las leyes naturales de la acústica. Todo flautista llegará a comprender que no basta sólo poner los dedos correctos y soplar de forma uniforme: es que para obtener 26 notas de los 8 agujeros de la flauta, habrá que tener una gran elasticidad en el control de la respiración: el ejecutante tendrá que llegar a ser lo bastante sensible a la afinación y a la calidad del sonido como para ser capaz de ajustar el soplo y la digitación a lo que le dicte su oído.

Traducción de Agostino Cirillo


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