Volver al Aula de Consulta


El Avertissement de De la Barre

Frontispicio de las Pièces En 1703 Michel de la Barre Flûte de la Chambre du Roy, publica sus Pièces pour la Flûte traversière avec la Basse-Continue como opus IV para el editor Ballard en Paris. De esta obra se publicarían posteriormente dos ediciones en 1704 y 1710.
Es la primera obra expresamente publicada para la flauta travesera, y el autor, casi a justificar la novedad, la hace preceder por este escrito explicativo. En el da unas breves instrucciones de cómo hacer las ligaduras (lo que parece también una novedad reciente, por lo menos en las ediciones impresas), algún pequeño ornamento, y sobre la realización instrumental, declarando al final su admiración por Marin Marais, maestro de la viola da gamba.

Estas Piezas son en su gran mayoría de un Carácter tan singular y tan diferentes de la idea que se ha tenido hasta hoy de las que convienen a la Flauta Travesera, que me había decidido de no quererlas ver tocar por otro que no fuera yo mismo; Mas las peticiones de los que me han oído tocarlas, y los errores que se han colado en las Copias me han finalmente llevado a hacerlas imprimir; Y como estas piezas son las primeras que han aparecido para este tipo de Flauta, para facilitar su comprensión me siento obligado a decir a los que las quisieran tocar:

Que cuando se encuentren dos o más Corcheas, tanto subiendo como bajando, que tengan una ligadura parecida a las que se usan para marcar las síncopas, se tocarán todas con un solo golpe de lengua, aunque no estén unidas; y, por el mismo motivo, se darán golpes de lengua a todas las Corcheas unidas o no, siempre que no tengan ligaduras arriba o debajo, como las de antes.

Cuando se encuentren dos Notas, Negras o Corcheas, por salto y que tengan una ligadura, se dará un golpe de lengua a la Nota superior, y se caerá sobre la inferior, sin dar golpe de lengua, y sin pronunciar el intervalo.

Cuando se encuentre la misma cosa subiendo, se dará el golpe de lengua en la Nota inferior, y se pasará a la superior sin golpe de lengua y sin pronunciar el intervalo.

Cuando se encuentren dos Negras por grado conjunto subiendo, y que tengan una ligadura, se dará un golpe de lengua sobre la primera, y se ligará la segunda con un battement que se hará con el mismo dedo que se ha tenido que levantar.

Cuando se encuentren dos Negras por grado conjunto bajando, y que tengan una ligadura, se dará un golpe de lengua sobre la primera, y se trinará en la segunda sin golpe de lengua.

Se hará lo mismo con las Corcheas en ocasiones parecidas, si la velocidad lo permite.

Se cuidará también de hacer los Tremblements [=trinos] marcados por una Cruz.

Esta Cruz, situada a lado de una Cifra del Bajo Continuo, expresa un Sostenido para el Acorde.

Esto es más o menos lo que se tiene que observar para tocar estas Piezas. En lo que concierne la Extensión, hay dos o tres Sonidos de los que creo no se conoce la existencia, y no pienso hacerlos oír por escrito. Pero los que querrán aprenderlos, podrán darse la pena de pasar por mi casa, y, si están a la altura de hacerlos, será un placer para mi enseñárselos sin interés de mi parte.

Estos Sonidos son el Mi y el Re sostenido agudo. Para el Do sostenido bajo hay que girar la embocadura de la Flauta hacia dentro. Se puede tocar como solos la mayoría de estas Piezas. Cuando se quiera hacerlo en Partitura, habrá que elegir absolutamente una Viola Bajo y una Tiorba o una Clave, o los dos juntos, aunque creo que la Tiorba es preferible al Clave, ya que me parece que el sonido de las cuerdas de tripa conviene más al sonido de la Flauta Travesera que el de las cuerdas metálicas. Me siento también obligado a decir que he dado nombres a estas Piezas, ya que hay muchas del mismo tipo, y que los he sacado tanto de Personas que han tenido la suerte de gustarlas, como de lugares donde las he hecho, sin pretender con estos nombres marcar su Carácter de ninguna manera. En fin, he intentado hacer entrar en estas Piezas una parte de las bellezas y de las dificultades de que este Instrumento es susceptible, para comprometer a los que las quieran ejecutar a estudiar bastante para conseguirlo. Y, para acercar en tanto que sea posible este Instrumento a su perfección, he creído, para la gloria de mi flauta y para la mía propia, tener que seguir en esto a Monsieur Marais, que se ha dado tanta pena y cuidado para la perfección de la Viola, que tan felizmente ha logrado. 

Traducción de Agostino Cirillo


Volver al Aula de Consulta